Trigésimo cuarta: Días de amor
Mi desconocida:
Dice Longinos que entramos en días de amor. Él cree en las buenas personas y hace bien. También cree en Dios.
Longinos se siente a gusto porque entramos en estos días. De la misa del pasado domingo salió con el espíritu arreglado y las palabras de la homilía reconfortándole la conciencia: “Son días de amor y de llevarnos bien los unos con los otros”. Y Longinos interpretó que en las próximas misas descansarían las veladas alusiones a los otros. Longinos es un poco ingenuo. Y tolerante. Por eso me gusta.
sed tolerantes. De los exclusivistas,
racistas,
detentores de la esencia,
nos libre Dios. De los que gozan de la santa ira,
de la santa venganza
y de la santa hipocresía,
nos libre más. De los fundamentalistas, inquisidores,
castradores, tutores, redentores,
y de la cólera de Dios,
nos libre Dios. Hombres de todo el mundo,
sed tolerantes. ¡Por Dios!
Dice Longinos que entramos en días de amor. Él cree en las buenas personas y hace bien. También cree en Dios.
Longinos se siente a gusto porque entramos en estos días. De la misa del pasado domingo salió con el espíritu arreglado y las palabras de la homilía reconfortándole la conciencia: “Son días de amor y de llevarnos bien los unos con los otros”. Y Longinos interpretó que en las próximas misas descansarían las veladas alusiones a los otros. Longinos es un poco ingenuo. Y tolerante. Por eso me gusta.

sed tolerantes. De los exclusivistas,
racistas,
detentores de la esencia,
nos libre Dios. De los que gozan de la santa ira,
de la santa venganza
y de la santa hipocresía,
nos libre más. De los fundamentalistas, inquisidores,
castradores, tutores, redentores,
y de la cólera de Dios,
nos libre Dios. Hombres de todo el mundo,
sed tolerantes. ¡Por Dios!