Saturday, December 1, 2007

Trigésimo primera: El silencio de Rosalía

Mi desconocida:
Hace tiempo que no te escribo directamente. Y sin embargo, siento que estás ahí. No siento la ausencia como un estorbo, sino como argamasa de sentimientos.
Será el silencio, que nos une más que las palabras. Será la nostalgia de lo que aún no ha acontecido, anticipo de amargura. Será la distancia cómplice, que se deja recorrer en ida y vuelta, como cartero silencioso.
Será el silencio.


                                      Campanario de la iglesia de Bastabales (Paz Zeltia)

Silencio, también

Hay un tacto sutil que va y que viene.
Hay un hilo de seda que nos une.
Hay nostalgia en el aire que me envuelve.
Hay campanas cansinas en la tarde
de un otoño tibio y deshojado.
Hay montañas de tierra desgastada
cubriendo mi emoción
hasta enterrarla.
Hay un cielo hambriento de esperanza.
Ay, amor,
¿por qué no dije lo que siento?

Posted by Ático at 15:55:59 | Permalink | Comments (5)