Sunday, August 26, 2007

Vigésimo segunda: El regreso

Mi desconocida:

He vuelto, tal y como había previsto a la ida: cansado, con más amigos, más vivencias, con más horas de andadura y más paisajes. Con el cuerpo más duro, la piel más morena y la barba más larga.

He vuelto con más ganas de vivir y de escribir.

He visto la ilusión en cada curva, le he hablado a mi vida en cada descanso y he añorado la vuelta cada noche. He llegado con el cansancio del satisfecho.

He traído conmigo, también, los respetos del camino. Y los dejo a sus pies.

 

Más juntos

Por fuera de la catedral
se encoge la tarde en su lecho.
Por dentro,
un hilo de luz calienta la penumbra.
El silencio protege a la piedra.
Cualquier cosa se dice en un susurro,
cualquier mirada se apoya en un silencio.
El silencio y la piedra
están tomados de la mano.
Y se sientan juntos.
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Posted by Ático at 19:24:02 | Permalink | Comments (3)