Octava: Cerca
Junto a los otros, entre los demás, nadie diría que somos tú y yo, aunque nos hayan sentado juntos.
Porque las risas se suspenden en el aire y son de todos, porque las frases chistosas vienen siempre del mismo y van siempre a todos; porque todos somos uno, nadie es el otro, sino parte de todos.
Y todos sonríen. Se rien.
Y nos vemos, aunque nadie se atreva a mirar a nadie. Todos miramos con la fuerza floja y la sonrisa barata. Y todos nos hablamos en público. Y nos lo pasamos muy bien. Todos.
Sin embargo, en un momento en que la historia de todos se iba camino del desánimo, como un gesto particular, tú me hablaste a mí. Me hablaste al oído.
Y entonces, nos miramos.

Susurro
Tu susurro
me deja encendido,
por lo que sugiere.
Más que por lo que dice,
por lo que promete,
por lo que propone,
por lo que imagino,
por lo que me enciende.
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