Séptima: Sin silla
Esperando una llegada, disfrutando de ella, entregándose a sí mismo, mirándose en su propia belleza. Sin silla, sin corsé, suelto de freno, anhelante de todo, leve en el aire, firme en la tierra, franco en el fuego, dulce en el agua. Entero y tierno. Adolescente y capaz.
Dejad al caballo sin silla. Dejadlo sentir la piel de la mañana. Dejadlo retozar con la inocencia. Él sabrá.

David Ligare
No tires
. No tires tanto de la cuerda de mis celos, que se me encabrita el potrillo que llevo dentro. No tires. No tires, que rasgas. No tires, que matas. No tires, que muero. . . .