Quinta: Inconsistente
Advierte el poeta la tensión de ser leído. Le acobarda la imagen de hombre desnudo delante de la sutil lectora.
Le acobarda el desnudo de los huesos, que son más sobrios y austeros que las carnes; más femeninas éstas.
Le acobarda el desnudo de los recuerdos, que son territorios protegidos por la capa de la nostalgia, para defender nuestro pasado.
Le acobarda el desnudo de sus errores, que son los retratos de sus debilidades.
La acobarda el desnudo de sus reflexiones, que son sus vergüenzas intelectuales.

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Durmiendo en la aldea
Cuando duermo desnudo, por el verano, en la aldea, aunque quiera evitarlo, las sábanas frescas tienen cien manos. . El alma se encuentra texturas de lino, a veces con pliegues y un roce en la piel, y un roce en la piel en cada vuelta. . El alma, sin ropa, es alma libre; es silencio atrevido que entra por la ventana y te toca. . Durmiendo desnudo, en mi casa de aldea, durmiendo sin ropa, me siento más niño, me siento otra cosa. . . .