Cuadragésima: Recurrente
Mi desconocida:
Creo que la empujaba por un laberinto de calles tortuosas y escuálidas y tan cambiantes como la sombra de su propia imagen sin que fuera capaz de decir si la traía o la llevaba o la quería tal como el serón por su propietario o si la odiaba como tantas veces se había negado a sospechar cuando lo cierto es que sólo sabía que se ocupaba de ella sin que recuerde habérselo pedido.Y mientras la empujaba sus almas yacían enredadas en un dolor repetido que se recreaba al paso por delante del mismo portal y de la misma mujer centenaria sentada y arrugada y de la misma mirada interrogante y de la misma súplica y del mismo castigo en cada vuelta.
Las calles se iban haciendo cada vez más estrechas.
Juliet Highet. Hutchison Library
Varias veces
Reconocida y tomada por hermosa
cuando se hizo ver.
Elevada a los aires y a los cielos.
Hundida hasta el centro de la tierra.
Presionada hasta el dolor
y el daño íntimo.
Elevada y tirada por los suelos del barro degradante
arrastrada por los pelos hasta pedir perdón
a su propio verdugo
con las mejillas rojas de vergüenza
y destrozados los sueños.
Humillada.
Maltratada sin culpa y varias veces.
Varias veces
varias veces maltratada.
(A Cartago, ciudad resucitada)







Este texto habla y calle, enseña y esconde. Me gustó mucho´. Así, seguido, como una carrera jadeante. (Comment this)