Vigésimo cuarta: Pecar con prudencia.
Mi desconocida:
En aquel tiempo, Longinos aún no sabía lo que le habría de venir.
Era un joven sonrojado por fuera y lleno de sangre por dentro.
Por entonces, el pecado le parecía engañosamente cercano. Hasta cuando se sumergía en el silencio, percibía en él una provocación. La tibieza de una inocente mañana soleada, era suficiente para mover alguno de aquellos resortes desconocidos, invadir su estado de ánimo, llenar su cesta de necesidades y proponerle la cuesta abajo.
Era un reloj a punto. No necesitaba hacer nada para pecar.
Con prudencia, le dijeron, con prudencia.

.
Pecar con prudencia
Debería pecar despacio. Con prudencia. Sólo un día. Sólo un poco. Entrar con la punta del deseo. .






Preciosas fotos...
Besos
(Comment this)
de a poco
mientras el caldero
hierve.
(Comment this)
Éste fue el primer post tuyo que leí...
Ahora que estoy al día, puedo decirte sinceramente que ha sido un placer.
Besos y hasta pronto (Comment this)