Saturday, February 21, 2009

Sexagésimo quinta: Las manos

Mi desconocida:

Que no fue sólo la desgana, que más bien fue necesidad de que las manos dejaran de hacer.

Ahora, cuando las manos han holgado lo necesario, cansadas de descansar, vuelven.

Ahora vuelven con ganas.


                                                                                           Jacob Collins

 

Manos

 

Llegan las manos viudas.

Templadas en forjas ajenas.

Rudas.

 

Se arriesgan a bajar a la espesura

de una selva más primaria que virgen,

más espesa que estética.

 

Llegan las manos viudas.

.

Posted by Ático at 19:27:21
Comments

One Response to “Sexagésimo quinta: Las manos”

  1. Zafferano says:

    Cansadas de descansar. Quién fuera mano…

    Un beso enorme!

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