Sábado, May 24, 2008

Quincuagésimo quinta: Tu silencio

Mi desconocida:
Interpreto tu silencio como lo que es.
Es tu sentido práctico de la vida, tu capacidad de resolver, tu facilidad para apartar lo que no debe ser.
Y por eso te admiro.
Es la imposición de la vida que empuja y no te puede. Tú puedes más.
Es la manera limpia de resolver.
No lo percibo como un desprecio; que sé que no lo es. Más bien lo interpreto como las cuerdas del límite.
Simplemente, sabes pararme sin hablar.
Y yo sé lo que no puedo pedir.



 



                       Desnudándome de amor

                                                 
Me iré desnudando,
tira a tira,
de la piel que esperaba tus caricias.
Vendaré las querencias
con cinta aislante.

Iré soltando amarras
 poquito a poco.
Sólo te pediré lo disponible.
Seré lógico.

Tiraré a los detritos de cada día
 un poco de corazón.
Se irá vaciando, honda y oscura,
la caverna de hombre donde se aloja.
Dejaré de ser tan tonto,
tan romántico.

Bueno,
pasaré un poco de ti.
Seré práctico.

Posted by Ático at 19:38:46 | Permanent Link | Comments (7) |