Sexagésimo primera: Realidad perpleja
Mi desconocida:
Cada vez que llegaba, lo veía pasar como si nada.
Todas las tardes que anunciaban su llegada, se ponía el vestido aquel, se vestía en la mirada aquella y se pasaba por el muelle que un día fue de despedida.
Luego, cuando el gran barco llegaba, lo veía pasar como si nada.
Cada vez que llegaba, lo veía pasar como si nada.
Todas las tardes que anunciaban su llegada, se ponía el vestido aquel, se vestía en la mirada aquella y se pasaba por el muelle que un día fue de despedida.
Luego, cuando el gran barco llegaba, lo veía pasar como si nada.

Javier Arizabalo
De no volver a verte
De no volver a verte, mañana.
De llegar al puente
y encontrarlo desnudo
por abajo y por arriba
y mirarle las enaguas
y descubrir a alguien
escondido en sus ojos
de verde transparente.
De llegar a la luz
cuando amanece
y saber
que tu mirada de ilusión
se ha bajado ya, más que deprisa,
en la última estación de cercanías.
De llegar a olvidarte, tengo miedo.
Aunque no lo confiese, tengo miedo
de no volver a verte,
mañana.
Posted by in 22:22:20
De llegar a olvidarla, lo dudo…
Beso