Saturday, May 3, 2008

Quincuagésimo segunda: Amputación

Mi desconocida:
Antes de que le amputaran su capacidad de hablar y conquistar con la palabra, antes de que le amputaran su capacidad de mirar y conquistar con la mirada, le pidieron que dijera su nombre. Él se dejó amputar.


                                                Antognetti

Te  bebí

En el sigilo de la vigilia de amante
me vinieron a apresar.
Me preguntaron por ti.

Negué tres veces
con la cabeza,
tal y como se miente.
Sin decir palabra.

Me pidieron que bebiese
entre tus piernas
para observarme.

Lo hice,
con las ganas que ahora muestro
y que acaban de salir
al paseo de la noche.

Te bebí por fuera.
Sin entrar en el líquido.

Te bebí.

Y mordí las palabras
que más me gustaban.


Posted by Ático in 10:57:01
Comments

4 Responses

  1. Zafferano says:

    ¡Salud!

    Precioso…

    Besos

  2. Anonymous says:

    Da gusto leer tu sed.
    Que belleza.
    rosa_desastre

  3. Kit says:

    Ante todo darte las gracias por tu visita a mi Hora Bruja, habíamos coincidido algunas veces y yo suelo leerte pero desde mi otro rincón. ¿Sabes? tengo siempre una sensación parecida a la que tú describes: es una sensación de agrado, como de hallarme en el sitio correcto. Quizá es que siempre me ha gustado el modo como describes la belleza con más belleza aún.
    Gracias y un abrazo
    Kit

  4. Pasé a visitar a mi amigo que escribe cartas desde el Atico y, como siempre, no me defrauda. Usted está escribiendo cada día mejor.

    un abrazo

    Argonauta Callejero

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