Décima: Leerte
Mi desconocida:
Aquel verano pude conocer a mis tíos y pasar con ellos una corta temporada.
Dejé caer la propuesta, mientras comíamos, como si no me importara. Lo cierto es que mis padres la aceptaron con gusto y me enviaron a la playa, a casa de mi familia, al terminar el curso.
Mis tíos tenían una hija de la que se hablaba en casa mucho y bien. No me atreví a preguntar por ella, al llegar a la estación; lo hice luego, en medio de una conversación banal. Sus padres mostraron gran pesar porque no estuviera con nosotros en esas fechas, a lo que yo resté importancia como pude.
Cierto día, mientras deambulaba por la casa, mi tía insistió para que entrara en el dormitorio de su hija y leyera alguno de sus libros.
Allí estaba su lectura, los libros que ella escogió y que probablemente amaba, las páginas que leyó, las que saciaron su curiosidad de mujer joven, las que le mostraron la vida por primera vez, las líneas en las que ella se emocionó.
Allí estaban sus prisas por llegar. Allí, su paciencia de lectora.
Me sentí invadiendo el rincón más íntimo de su alcoba. Y leyendo sus libros, la leí a ella.

Leerte







Gracias por su compañía. (Comment this)
Gracias porque de algún modo usted ya está entre mis letras. Un beso (Comment this)
Rodeado de un halo misterioso, poco a poco nos
adentra en su mundo ; rodeado de esquinas que
va tintando con sus pensamientos.
Llena así este espacio, donde abunda la verdad
dicha a bocajarro; llenandonos de dulce erotismo
y atrevimiento, enseñandonos un nuevo mundo por
descubrir.
Quizá veamos su ser estallar en miles de pedacitos,
desparramandose de felicidad y lujuria; así
viviremos la magia de encontrarle en la cuarta
esquina, esa que atisba, oliendole a dulce placer.
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Será un placer seguir recibiendo sus comentarios, cargados de sugerencias y bonitas figuras.
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Saludos de jabon vuelan por el aire desde el club hasta este tu atico. (Comment this)
Besos (Comment this)