Séptima: Sin silla
Esperando una llegada, disfrutando de ella, entregándose a sí mismo, mirándose en su propia belleza. Sin silla, sin corsé, suelto de freno, anhelante de todo, leve en el aire, firme en la tierra, franco en el fuego, dulce en el agua. Entero y tierno. Adolescente y capaz.
Dejad al caballo sin silla. Dejadlo sentir la piel de la mañana. Dejadlo retozar con la inocencia. Él sabrá.

David Ligare
No tires
. No tires tanto de la cuerda de mis celos, que se me encabrita el potrillo que llevo dentro. No tires. No tires, que rasgas. No tires, que matas. No tires, que muero. . . .






Usted va a disculpar mi atrevimiento, pero no puedo dejar de proponerle una segunda estrofa a su excelente poema, con todo respeto.
Ella entregó su amanecer
y casi todos sus nombres
Pero cuando ya me iba
abrió su bolso y extrajo un pequeño espejo
Y te juro hermano que no es cierto pero es verdad
que de pronto esa mujer me dijo: esta desnudez a mí no me basta para vivir
y se metió en el cristal como en una puerta en el agua
Entonces supe que la indiferencia de los espesos es una gran simulación (Comment this)
qué predecible mi estupidez. (Comment this)
y me he quedado enamorada de tus versos
tanta sensualidad y pasion muestran
que no he podido por menos que rendirme.
Un beso y mi enhorabuena (Comment this)
Me encanta la relación que hay entre tus prosas y tus poesías.
Besos
(Comment this)