Segunda: Acurrucado
Mi desconocida:
Acurrucado en la esquina discreta de un recuerdo, acostumbrado a frecuentar su visita cada noche, no es más que un hombre amarrado a una imagen.
Ella no era un simple recuerdo. Lo hubiera sido todo, si existiera el todo.
Acurrucado en el vacío, se deja mecer por la nostalgia, que se escurre tibia entre sus piernas, como si se orinase encima todos los recuerdos agradables sin moverse. Es un hombre inmóvil.
Acurrucado en su intención, en su vana intención, en los muchos y dolorosos esfuerzos del pasado, doblegado por ellos, se siente un hombre viejo, que ha de girar la cabeza para poder contemplar, en el calendario, su olvidada fecha de caducidad.
Acurrucado en la escalinata de una iglesia pija, por donde pasan todos los días las miradas transparentes, las pisadas discretas y las personas decentes, se siente un ser pequeño y desagradecido.
Acurrucado en la esquina discreta de un recuerdo, se mira.
La esquina discreta del recuerdo







He intentado comentar en tu primer post, pero no se puede.
Hablas de recuerdos, y yo, de olvidos.
Me gusta cómo escribes.
Besos (Comment this)